Mirando atrás, reconozco que el momento de mi vida en el que he estado más abierta al conocimiento es desde que soy madre de mis dos pequeñas. Ellas estimulan mi curiosidad, alimentan mis intereses, fomentan mis reflexiones, motivan nuevos aprendizajes... Mis hijas me ayudan a abrirme al mundo, a las personas, a la vida y a la historia. Además contribuyen a detectar mis sombras (de las que tanto habla Laura Gutman), a cargar con esas sombras y a tratar de aceptarlas, es decir, a conocerme más. En definitiva, creo que hay pocas cosas que me hayan hecho crecer como lo ha hecho y lo hace la maternidad. Gracias por todo chicas.
domingo, 18 de septiembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
Hay días y días, pero...
Normalmente el mensaje que me llega de otros con respecto a la relación con mis hijas es que soy muy blanda con ellas. En cambio yo, en el día a día, me descubro a mi misma sintiendo que soy demasiado dura con ellas, que son unas niñas, y tienen derecho a serlo y yo a veces creo que no las doy la oportunidad. La verdad es que llevo unos cuantos días de mal humor, enfadada, gritando por todo, y encima horrorizada y culpable por estar así, por tratarlas a ellas desde mi estado de ánimo. Al principio estaba con la regla y se lo achaqué a mi bajón hormonal, pero esta fase de mi ciclo pasó y yo continúo igual o incluso peor. Y necesito contarlo a ver si me sirve para cambiar de actitud, porque lo que quiero es reírme con mis hijas, contarles historias, jugar con ellas, disfrutar observándolas... Necesito un día nuevo para pedirles perdón, para comérmelas a besos, para perdonarme a mi misma y para volver a retomar el camino, el camino que he querido elegir, y abandonar por el que tengo claro que no quiero andar... Y es verdad que hay días y días, pero puedo caer en la trampa de que se convierta en algo habitual. Y es que en realidad, hay tanto por lo que debo estar alegre y agradecida ...
lunes, 12 de septiembre de 2011
¿Lenguaje misógino?
Esta semana pasada he visitado un museo al aire libre en un pequeño pueblo salmantino llamado Trabanca. Lo anuncian de la siguiente manera:
El Parque Temático de Construcciones Tradicionales de Trabanca es actualmente el único centro de interpretación dedicado a la arquitectura tradicional existente en el Parque Natural Arribes del Duero. Con más de 10.000 metros cuadrados de superficie, alberga una excelente representación de buena parte de las construcciones tradicionales relacionadas con las actividades económicas y el modo de vida de los hombres y mujeres de esta tierra. Cabañas de pastor, pocilgas, chiviteros, pontones, fuentes y establos son algunas de las construcciones que podemos admirar al visitar este lugar.
Es curioso de ver. Yo la mayoría de las construcciones no las había visto en mi vida. De algunas de ellas había oído nombrarlas y poco más. Y ahí es donde quiero llegar yo con esta entrada. En la primera imagen podéis leer lo que es una POCILGA: resulta que es el sitio donde parían, amamantaban y criaban a los marranos, las cerdas. En esta segunda imagen podéis ver la construcción. Y mi reflexión es la siguiente: no me cuadra que un lugar tan maravilloso, tan maternal, como es la pocilga, se haya convertido en nuestro lenguaje cotidiano en un lugar en el que, los demás prefieran no entrar. ¿Por qué el lenguaje, por lo menos el castellano, es tan duro y tan injusto con los procesos de maternidad y con los procesos fisiológicos de las hembras, de las mujeres, y convierta estas palabras en adjetivos o sustantivos despectivos?
martes, 30 de agosto de 2011
Fiesta de "El palo quemado"
En el pueblo, un día por la tarde íbamos a hacer una barbacoa. Para darle un poco más de emoción y haciendo un poco de teatro le dije a mi hija que íbamos a celebrar la fiesta de "El Palo Quemado". Ella enseguida advirtió que en toda fiesta debía haber globos, y como en el pueblo, afortunadamente, no hay tienda, le dije que no podíamos comprarlos. Hice la sugerencia de que los hicieran (ella y sus primos).
Yo tuve que pasar la tarde fuera y cuando regresé ellos, que habían aceptado la propusta, habían estado toda la tarde atareados y lo habían pasado fenomenal. Hicieron unos preciosos globos de papel y, con ellos, decoraron el lugar de la fiesta. Sólo os muestro dos de ellos, pero me parecen unas verdaderas obras de arte. Me encanta la pasión de los niños.
lunes, 29 de agosto de 2011
Quitameriendas
Paseando por los campos palentinos vimos muchas flores como las de la imagen. Yo ya las había visto en otras ocasiones en zonas de alta montaña. Nadie sabía su nombre. Para saciar mi curiosidad recurrí a la red y allí la encontré. Se la conoce con muchos nombres y por supuesto tiene su nombre latino. A mi me ha gustado mucho el de Quitameriendas, el cual, parece ser que se debe a que suele aparecer en otoño cuando los días se hacen más cortos y antiguamente, rigiéndose por el sol, la gente se quitaba una comida, la merienda, para pasar directamente a una cena más temprana. ¡Qué curioso! Aquí podéis encontrar más información al respecto y hasta una poesía de Miguel Unamuno sobre la flor en cuestión.
La verdad es que debe ser que este verano he estado mucho en contacto con la naturaleza, o debe ser también que tengo unas hijas que me hacen estar en constante aprendizaje, el caso es que se me han despertado algunos intereses: los pájaros, las flores y los minerales.
domingo, 28 de agosto de 2011
Dando pasos con la alimentación
En el pueblo de mi padre un día me fuí sola de paseo durante media hora. No había nadie en el camino, la temperatura era agradable, se estaba poniendo el sol y de fondo estaba el pantano. Hacía tanto que no caminaba sola... Me puse a pensar en septiembre, y en mi cabeza asomaban proyectos de familia y de pareja. Hoy quiero compartir con vosotros uno de esos proyectos y es con respecto a la alimentación. Llevo una temporada observando que cada vez me gustan menos y no me sientan muy bien algunas de las cosas elaboradas que compramos. Lo noto todo como muy artificial. Así que mi idea es: por un lado, aprovechar para hacer más recetas con lo que recogemos del huertecillo; por otro lado intentar elaborar más cosas en casa (sobre todo repostería: bizcochos, mermeladas -de ahí la foto de la imagen porque mi idea era coger moras en el pueblo para hacer mermelada, pero al final en su lugar cogí higos y ya he hecho dos tarritos de mermelada); y por último, acudir al super sólo para lo imprescindible y seguir comprando a través del grupo de consumo de forma racional y justa. Sin que nada sea purista, sí que quiero ir caminando en este sentido. La razón de poner todo esto por escrito es porque personalmente me ayuda a ordenar ideas y a afianzar principios.
sábado, 27 de agosto de 2011
Retrocediendo en el tiempo
En un pequeño pueblo de Palencia una noche de estas de atrás, todo el pueblo se quedó sin luz. No teníamos velas, y vi muy atareado a uno de mis amigos. Estaba realizando tres lámparas de aceite (una para cada familia) con un trozo de tela que había encontrado, un poco de aceite con el que habíamos hecho unas tortillas de patatas y un trozo de unas cartas de baraja (que estaban sueltas). Me ilusionó ver la capacidad de respuesta de mi amigo y me entró la nostalgia al imaginar la infancia de nuestros padres y abuelos, donde hacer una lámpara de aceite era algo habitual. Tenemos todo tan industrializado que vamos a perder mucha sabiduría popular... Ya os dije que me había puesto nostálgica. En fin, yo cada vez me siento más inclinada hacia conocer ese pasado más o menos lejano.
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