martes, 2 de febrero de 2010

Regalo del cielo

El sábado pasado nos encontramos con que el cielo nos regalaba imágenes de este estilo. Es entonces cuando me doy cuenta de lo poco que miro al cielo. Parece que sólo contemplo cuando salgo al campo. Es como si la rutina de la ciudad me ceguera. Trataré de estar más atenta.

lunes, 1 de febrero de 2010

Una preciosa silla de la basura

Seguimos reciclando desde la basura. El otro día al lado del contenedor estaba esta silla (no tan bonita claro) de un tamaño ideal para niños. Era blanca, no tenía acolchado, pero mi suegro enseguida dijo que él, que es tapicero, la arreglaba, y ha conseguido esta magnífica silla. La ha pintado de rosa, la ha puesto espuma y la ha tapizado, como no, con una tela con flores rosas. Si la vieran ahora los que la tiraron, ¿qué dirían?

miércoles, 27 de enero de 2010

Parir y disfrutar

El pico máximo de hormona del amor que una mujer puede liberar a lo largo de su vida se produce inmediatamente después del nacimiento del bebé (Odent, M: Las funciones de los orgasmos, página 39)

La máxima sensación de bienestar que haya sentido yo nunca fue inmediatamente después del nacimiento de mi segunda hija, en un parto respetado, fisiológico y sin epidural. Es algo difícil de expicar con palabras. Con las endorfinas por las nubes y mi hija piel con piel, sólo quería cerrar los ojos y disfrutar. Esa sensación, más atenuada, me duró algún tiempo después, en el que no me quitaba nadie la sonrisa de la cara, y me parecía que todo a mi alrededor era fantástico.

martes, 26 de enero de 2010

A propósito de la oxitocina




Me han regalado estos dos libros. El primero, escrito por el obstetra francés Michel Odent, Las funciones de los orgasmos, y el segundo, escrito por Kerstin Uvnas, Oxitocina. Tengo muchas ganas de hincarles el diente a ambos, además de que posiblemente estén íntimamente relacionados, pues Michel Odent llama a la oxitocina hormona del amor. Sin haberlos leído ya os los recomiendo. Además, intentaré hacer alguna reseña en alguna entrada.

viernes, 22 de enero de 2010

Un maletín médico hecho en casa



Esta semana, mi hija B. se puso a jugar con sus muñecos a darles el jarabe, a vacunarles... Como se acerca su cumple enseguida pensé en que podíamos comprarle un maletín de enfermera. Lo pensé más despacio y vi que era más consumo y al final decidí hacérselo yo con cosas que tuviera por casa (una caja de cartón, pintura acrílica, fieltro, las asas de cuerda de una bolsa de papel...).

En su interior le he metido cosas que tenía por casa (una jeringuilla, unas tiritas, un esparadrapo) y sólo he comprado una venda. Además le he hecho un termómetro y un aparato de tomar la tensión de fieltro. Me queda por hacer el fonendoscopio.

Y por último también le he hecho una cofia, porque además le encanta disfrazarse. Bueno a ver si le gusta.

miércoles, 20 de enero de 2010

Edificios de electrodomésticos


Como B. sigue pidiéndome historias, siguiendo a Gianni Rodari me encuentro inventándome historias como la de una ciudad en la que los edificios son electrodomésticos. En el edificio cafetera, los vecinos se lavan los dientes con café y se echan colonia con olor a café... Imaginaos todas las posibilidades. Me encanta poder desarrollar la creatividad de alguna manera. Me encantaría escribir la historia e ilustrarla. Quizás algún día.

lunes, 18 de enero de 2010

Haciendo galletas de mantequilla


En Biocultura compré unos moldes con la idea de hacer unas galletas en Navidad con B. Pasaron las navidades y no las había hecho. La tarde de domingo de ayer me pareció un buen momento. Reconozco que con B. me puse un poco nerviosa, porque se comía la masa cruda, porque hacía un corazón encima de otro... En el fondo, creo que yo estaba ya nerviosa porque no tenía muy claro que fueran a salir bien las galletas y porque además ¡Lié una en la cocina...! Al final estas galletas de mantequilla están bastante ricas y me encanta el olor al hornearlas. Espero que la próxima vez disfrutemos más del proceso.