domingo, 19 de junio de 2011

El milagro de la naturaleza

Los plantoncillos de "ayer" son unos señores "frutos" hoy. A mi me parece una maravilla, un auténtico milagro que estamos disfrutando desde que empezamos con el huerto en noviembre del año pasado. ¿Y haber tenido que esperar treinta y tantos años para contemplar el ciclo natural de las hortalizas? Bueno, más vale tarde que nunca.

miércoles, 15 de junio de 2011

Un verano de clásicos

Pues ya lo tengo decidido: este verano me voy a dedicar a la lectura de clásicos. Y es que me he hecho con algunos libros de un expurgo de una biblioteca que pertenecen a la colección Moby Dick juvenil (el de la imagen corresponde a esta colección aunque yo no me he hecho con este ejemplar en concreto, pero como estoy sin cámara de fotos, pues he tomado ésta de la red). Así, Mujercitas de Louisa May Alcott y El hombre invisible de H. Wells, serán algunas de las lecturas que me acompañen este veranito. Ya tengo ganas de saborearlos.

lunes, 13 de junio de 2011

Confesiones

Hay un par de cosas que cada vez me hacen sentirme más libre: la primera es una actitud hacia los demás que consiste en el hecho de reconocerles las cosas por las que merecen ser "reconocidos" (valga la redundancia). Y es que parece que nos acostumbramos más a recordarle al de al lado su "metedura de pata", que su excelencia. Y la segunda es una actitud hacia mi y se trata de ser menos exigente y más paciente conmigo misma, reconociéndome como caminante y por lo tanto con algunas "pedradas" en ese camino. Lo tengo que expresar para hacerme más consciente y seguir potenciando ambas actitudes.

miércoles, 1 de junio de 2011

Fan del trueque

He tenido varios problemas con el ordenador que no me han permitido publicar entradas. No sé si os acordáis de que hace unas semanas os hablaba de un espacio para trueque (esta es la entrada). Acudí allí y me llevé una gran desilusión al ver cómo estaba este espacio en aquel momento: toda la ropa era vieja, rota, con manchas... Me fuí triste para casa. Y es que, a mi, a priori, me encantaba la idea de que no hubiera nadie "controlando" el espacio, pero después de lo que vi me llevé la impresión de que no está funcionando. Dejé allí lo que había llevado (que sí que estaba en buen estado) y me marché decepcionada. 

Después he acudido a este espacio de trueque un par de veces y me encanta la idea aunque me parece que debería evolucionar a más: Hay demasiada ropa y poco de todo lo demás. ¿Qué nos pasa con la ropa? En fin, ahí dejo la reflexión para que la retomemos cuando queramos... El otro día volví a casa con  unas perchas infantiles de madera muy bonitas y una vajilla infantil para mis peques muy chulita (las dos cosas me vienen fenomenal). Bueno, creo que ya soy una fan más del trueque. 

La imagen corresponde a la entrada del local. Me encanta la idea de que se haya reutilizado un carrito de bebé como macetero.

sábado, 21 de mayo de 2011

Al lado del más machacado...

Lo están llamando "Movimiento 15M" y está en todas las conversaciones. Muchos estamos felices porque, en definitiva, se está al lado de LAS PERSONAS y sobre todo, de las personas que peor lo están pasando y además se está acusando a los responsables directos del sufrimiento de muchas de ellas (que se caracterizan no por ser indignados sino por estar indignados... que no es lo mismo). Ensalzo además el valor que está teniendo al anteponer lo comunitario frente a lo individual. Ojalá este enfado colectivo, acompañado de propuestas significativas, lo sigamos expresando.

jueves, 19 de mayo de 2011

Estantería para los libros de la biblio

Pues, éste es el artilugio que me han hecho entre mi madre y mi chico. Se trata de una estantería de tela, compuesta de dos estantes, cada uno con dos bolsillo, que hemos colgado en la pared del salón y cuya utilidad es meter los libros que cada semana traemos de la biblioteca, y no tenerlos por la casa pululando. La había visto por la red y tenía muchas ganas de tenerla. Gracias.

jueves, 12 de mayo de 2011

Contra la indiferencia

Al fin lo hemos conseguido: Indignaos de Stéphane Hessel está en nuestras manos. Me habían dicho en una librería independiente que estaba agotado y que tendría que esperar a la siguiente edición. Pero finalmente me lo he encontrado, por casualidad, en una librería del barrio. Espero que el contenido de este libro no me sea indiferente y me indigne aún más.