lunes, 13 de febrero de 2012

Primera parte: "Próxima parada..."

Hay algunos que creen que estando de excedencia trabajo más que cuando trabajaba. Hay otros que opinan que a mi no se me cae la casa encima... Mis días, unos más que otros, son bastante moviditos, pero escuchando mi silencio me doy cuenta de que en ese ajetreo descubro algunas paradas casi diarias.

Hoy vengo a contaros una parada que hago casi cada mañana. Ahí está: el encuentro telefónico con mis padres. No suele ser una parada larga, porque, en primer lugar, no hay grandes cosas que decirse hablando casi a diario, y en segundo lugar, porque siento como que mi madre quiere acabar pronto de hablar, pero no porque no le apetezca, sino porque creo que piensa que me está quitando el tiempo, o que molesta o algo así... Les pregunto qué están haciendo, y en general no hay grandes cambios: la compra, la comida, el paseo matinal, el ordenador... Yo les cuento lo que estoy haciendo de comida y me preguntan, lógicamente por las peques... Aunque me cuesta, a veces, les digo cómo veo algunas cosas o cómo me siento con otras. Mi padre entonces me da su opinión, y mi madre siempre se la reserva. 

En cualquier caso, me encanta esta parada diaria. Hay como un antes y un despues de la parada: siento que me llena de alegría, que me devuelve a mis raíces y que me impulsa de nuevo hacia el ajetreo. Como en toda parada, me proporciona el habituallamiento para continuar.

sábado, 11 de febrero de 2012

No está bien que las niñas silben...

Mi hija mayor lleva unos meses tratando de silbar. ¡Al fin lo ha conseguido! Le conté que yo nunca había sido capaz de silbar, porque yo no silbo echando el aire hacia fuera sino que el aire al entrar suena. En fin, que ella está toda emocionada porque sí que es capaz de hacerlo y se pone la mano delante de la boca (supongo que para comprobar que el aire está saliendo). 

Pues resulta, que el otro día me llega y me dice que alguien (no viene al caso quién) le ha dicho que no está bien que las niñas silben. "¡Toma ya! ¡Vaya manera de destrozar en un segundo todo un trabajo de meses, con un simple comentario!" pienso yo. Total, que le pregunté que si a ella le parecía que hacía daño a alguien silbando. Y le comenté que lo que le habían dicho era una creencia. En fin, que yo pensé que ella se quedaba convencida de que si quería silbar podía hacerlo aunque fuera una chica. Pero, vengo observando que ya no lo hace, y eso sí que me preocupa.

¡Qué difícil es esto de la educación! Te parece que estás trabajando una serie de aspectos en la línea que has ido proyectando, creyendo... pero de repente llega el de al lado y pone piedras en el camino. O incluso uno mismo, creyendo tener las ideas claritas, en el día a día se descubre haciendo aquello que juró que nunca iba a llevar a cabo. Mientras tanto, trataré de que silbemos juntas y también intentaré pedir perdón a mis hijas cuando me descubra cayendo...

miércoles, 8 de febrero de 2012

Juego de la oca personalizado

Con el juego del cromañón (una versión del juego de la oca con elementos de la prehistoria) que he hecho en casa con una plantilla de la oca sacada de internet y personalizada, podemos:
  1. Trabajar lectoescritura
  2. Trabajar matemáticas
  3. Trabajar vocabulario de la prehistoria: de cromañón a cromañón y tiro porque soy un cazador; de cromañona a cromañona y tiro porque soy una recolectora).
  4. Trabajar las normas en los juegos
  5. ... Y sobre todo ¡divertirnos!

miércoles, 1 de febrero de 2012

Aquellas mañanas...

¡Madre mía! ¡Casi un mes sin escribir en el blog! Es que la vida me puede y además cuánto más ha ido pasando el tiempo más difícil me ha ido resultando volver a sentarme a "escuchar mi silencio"...

Parece que tengo necesidad de regresar, una y otra vez, a mi infancia, de recordarla y contemplarla con nostalgia. Supongo que tendrá mucho que ver el que mi peque mayor me pide, unas cuantas veces, que le cuente historias de mi infancia. No hace mucho le contaba cómo cada mañana, antes de ir al cole, me quedaba con mi madre en su habitación escuchando la radio, mientras ella estaba sentada, sobre su cama, cosiendo o tejiendo. Mi madre y yo escuchábamos el serial radiofónico La Saga de los Porretas y nos encantaba. Según le iba narrando la historia a mi hija, iba recordando las agradables sensaciones que me producían aquellos momentos (las risas de mi madre, la luz que inundaba toda la habitación...). Me sentía muy acompañada. Incluso recuerdo, que hubo un momento en el que me cambiaron el horario de entrada al colegio y ya no podía escuchar el serial, y le pedía a mi madre que me lo contara, pero ya no era lo mismo. Cada mañana, los Porretas, en la habitación de mis padres y junto a mi madre, me daban calor para comenzar el día. Hoy he escuchado el capítulo 100 del serial aquí, y he podido recordar las voces de sus personajes, especialmente la del actor que doblaba al carismático abuelo Segismundo (Manuel Lorenzo).

Desde la nostalgia del recuerdo he de confesar que echo un poco de menos aquellas mañanas.

sábado, 7 de enero de 2012

Encuentro de amor con mis hijas

Hace como un mes, en el trueque al que voy ocasionalmente, me encontré el libro de Fray Perico y su borrico de Juan Muñoz Martín. Está siendo la lectura, por capítulos, de estas navidades y está siendo una auténtica delicia. Me encanta ver la cara de emoción de mi hija mayor de casi 5 años, y también sus risas. 

Para acompañar la lectura decidí imprimir a los personajes del libro que están disponibles en esta página web y además decidí que familia y amigos formáramos parte de este convento salmantino. Así, íbamos cogiendo a cada familiar o amigo e intentando convertirlos en frailes o monjas con rimas (fray Manuel el del cartel o sor Cristina la de la piscina...). B. también se convirtió en monja (lo podéis ver en la imagen).

Para mi, leer en voz alta para mis hijas es un encuentro de amor con ellas, conmigo misma y con las palabras, con los sentimientos, con las emociones... Y además es un juego artístico-poético de hacer rimas, construir personajes, anticipar lo que puede pasar, dibujar...

martes, 20 de diciembre de 2011

Personajes navideños en España

Tenemos familia que vive en Euskadi y llevábamos algunos años oyendo hablar de Olentzero. Así que, el calendario de adviento, con la posibilidad de que te permite plantearte y acercarte a un montón de aspectos de la Navidad, ha sido el medio para conocer a este personaje y a otros dos: el Apalpa-barrigas gallego y el Tió catalán. En cualquier caso son personajes navideños locales, con tradición, con cultura propia y que forman parte de la vida de unos cuantos niños que viven en otras comunidades autónomas de nuestro país. A mi acercarnos a ellos, conocerlos... me parece que es abrirse a otras realidades y que eso está fenomenal. Nos hemos acercado a ellos leyendo acerca de quiénes eran, qué hacían y cómo se celebran hoy día. Además hemos realizado alguna manualidad, como el apalpa-barrigas de la foto superior montado con encuadernadores.

martes, 6 de diciembre de 2011

Buscar las 7 diferencias en el arte

El otro día B., mi hija mayor, estuvo haciendo una actividad de un periódico de éstas de buscar las 7 diferencias entre dos imágenes y quería hacer más. Se me ocurrió la idea de que podía buscar diferencias en cuadros de arte reales. Y me metí en internet y como era lógico hay una actividad al respecto ya pensada y preparada: ¡Está todo inventado! Lo podemos encontrar en los juegos de la web del Museo del Prado, aquí. Así que, he preparado un cuaderno con estas imágenes para pasar un buen rato buscando diferencias y de paso poder observar, contemplar y hablar de algunas obras de arte. He pensado que este cuaderno puede venir muy bien para los viajes, así que lo llevaremos  en el coche.